El universo de la identidad digital: ¿por qué ahora es el momento de crear disrupción?

Universo identidad digital

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Vivimos en una sociedad que se sostiene por los datos. La afirmación “la información es poder” ha ido perdiendo sentido a favor de “el poder de los datos”.

Datos que se crean desde los dispositivos móviles y wearables, hábitos de uso y consumo generados desde una conexión a internet, tendencias y segmentación por medio de contenidos televisivos y servicio de vídeo en streaming, dispositivos domóticos, coches conectados y navegadores, redes sociales…, toda esta información ayuda a las empresas a conocer a los consumidores y a ser más eficientes en los servicios que ofrecen, contribuyendo a crear ventajas competitivas por parte de los proveedores de productos y servicios.

En paralelo a esta evolución tecnológica se está desarrollando un marco legal que pretende no limitar los beneficios de la explotación de estos datos, pero garantizando los derechos de los consumidores. Entre esta normativa hay que destacar alguna como PSD2, que regula acciones con entidades financieras, GDPR, poniendo el marco legal actualizado al tratamiento de datos personales, y EIDAS, que regula a los Prestadores de Servicios de Certificación, o también llamados “Terceros de Confianza Digital”.

 

Mejora de experiencia de cliente

La “comercialización” de los datos de los consumidores nos está llevando a una nueva dimensión, ya podemos hablar de una tercera dimensión de la información de clientes. Dicha dimensión es fruto de la optimización de los esfuerzos comerciales de las compañías para ofrecer productos y servicios personalizados a los consumidores, incluso llegando a “segmentar por uno”. Cada producto o servicio pueda ser exclusivo para cada cliente y adaptado expresamente a sus necesidades. Por otro lado, este contexto se basa en una regulación concentrada, que velará por los intereses de los usuarios.

Pero esto va más allá, pasamos de datos de cliente y de dirección o ubicación, a un componente psicológico y del comportamiento que nos permite ser mucho más precisos en la segmentación de mercado.

 

Hacia una cuarta dimensión de la información

Además de aprovechar toda la información y datos generados de forma reglada, la conectividad a alta velocidad y accesible para todos, y desde cualquier sitio, nos está abriendo una cuarta dimensión, que es el tiempo, es decir, podemos disponer de productos y servicios que necesitamos justo cuando los necesitamos.

Esta cuarta dimensión puede dar respuesta a las cuatro preguntas fundamentales de cara a ofrecer un producto o un servicio que son:

– Qué quiere

– Quién lo quiere.

– Cómo lo quiere.

– Cuándo lo quiere.

Sin embargo, este conocimiento de los movimientos, gustos y necesidades de los consumidores en profundidad se está aprovechando en un porcentaje muy pequeño. Las marcas que aplican conceptos como Machine Learning, Deep Learning o Inteligencia Artificial a sus procesos comerciales se están encontrando con una ventaja competitiva sobre el resto de players.

Compañías como Netflix, Amazon, Google o Spotify no se quedan en la superficie y ya están generando sus contenidos y planificando su logística en base a los datos que no vienen del click del usuario o de sus cookies, como hacen muchas otras, sino que aprovechan todo lo que ocurre antes de ese click. Ahora, y teniendo en cuenta que ya hay empresas que se salen de la norma y apuestan por innovar, es el momento perfecto para que las soluciones que rompen con el concepto tradicional de explotación de datos afloren en el mercado de manera masiva.

 

¿Y la seguridad de los datos?

Términos como Data Market Place, Data Hub o Data Broker son conceptos que se van a extender cada vez más. Gracias a ellos los proveedores de servicios pueden explotar datos de los consumidores. Datos que llegarán a tener mucho valor y que podrán ser “monetizados” por un usuario o un colectivo, en función de la información compartida o generada.

Si bien la tecnología da soporte a estas tendencias en todos los ámbitos, como son los altos volúmenes de datos vinculados a servicios cloud, las rápidas consultas con las nuevas metodologías de analítica y procesado de datos, los procesos de autenticación de los usuarios mediante las claves de un solo uso, los servicios de autenticación fuerte o incluso los componentes biométricos, cada vez más comunes en dispositivos móviles, el eslabón más débil del sistema radica en la verdadera identidad del consumidor, ya que es difícil responder a la pregunta, ¿los datos que tengo son realmente de la persona a la que creo que pertenecen?

Sin responder a esta pregunta, todo el mensaje anterior pierde fuerza. Se pueden generar y mover gran cantidad de datos de muchos servicios, pero como no haya una constatación “formal” de que corresponden a una determinada persona, pierden el mayor porcentaje de su valor.

Desde Ecertic queremos sumarnos a esta tendencia y ser proveedores de un servicio de identificación fehaciente, acorde con la legislación actual, que aporte ese grado de garantía de cara a construir nuevos modelos de negocio disruptivos, o simplemente aplicar una capa de transformación a los actuales, que permita a las empresas competir en un mercado exigente y cambiante.

Si quieres conocer como Ecertic puede ser tu partner tecnológico y te ayude a entrar en esa nueva dimensión, no dudes en ponerte en contacto con nosotros.

 

Raúl Tapias

CEO Ecertic

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